German Pils
Crisp, limpia y amarga. La rubia que toma el cervecero cuando nadie lo ve.
Amarga y seca contra el salame y los quesos.
4.4–5.2% alc. · 22–40 IBU
¿Con qué cerveza? 5 estilos que funcionan.
Salame, jamón, quesos, aceitunas y maní: para compartir.
Crisp, limpia y amarga. La rubia que toma el cervecero cuando nadie lo ve.
Amarga y seca contra el salame y los quesos.
4.4–5.2% alc. · 22–40 IBU
La hermana menor de la IPA, más ligera, frutal y para toda la noche.
El lúpulo corta la grasa y acompaña las aceitunas.
4.5–6.2% alc. · 30–50 IBU
La estrella original del Oktoberfest. Ámbar, elegante y con gusto a pan tostado.
Malta tostada para el pan y los fiambres.
5.6–6.3% alc. · 18–24 IBU
La cerveza de trigo rebelde. Más lúpulo, menos banana.
La textura cremosa del hummus se equilibra con la carbonatación del trigo, y el lúpulo herbal complementa el aceite de oliva y el comino.
4–5.5% alc. · 15–30 IBU
La prima yanqui de la lager, pero fermentada como ale. Cortadora de sed profesional.
La dulzura sutil de la malta espeja el dulzor natural del choclo asado, y la textura cremosa se funde con la manteca derretida.
4.2–5.6% alc. · 8–20 IBU
✂️ Cortar: limpia la grasa.
🤝 Complementar: sabores parecidos.
⚖️ Contrastar: opuestos que se equilibran.