Casi no cambia el color ni el sabor: suma cuerpo y una espuma más firme y duradera.
Cómo se hace: Se cristaliza a baja temperatura: los azúcares que se forman no los puede fermentar la levadura, por eso dan cuerpo.
El dato de barra
Es la malta «invisible»: está en muchísimas recetas de cervezas claras aunque nadie la note.