El liso santafesino es una de las pocas costumbres cerveceras nacidas en la Argentina, y su historia lleva a un nombre propio: Otto Schneider, un maestro cervecero alemán que llegó al país en 1906, dirigió la elaboración de Cervecería Santa Fe durante dos décadas y después fundó la cervecería que lleva su apellido.
De Prusia a la Argentina
Otto Eduard Moritz Schneider nació el 6 de abril de 1872 en Osterode, en Prusia Oriental (hoy Ostróda, Polonia). Venía de una familia de cerveceros: su padre, Julius Schneider, era dueño de una cervecería a vapor en esa ciudad, y Otto aprendió el oficio desde joven.
Llegó a Buenos Aires el 13 de septiembre de 1906, a los 34 años, y a los pocos días entró como maestro cervecero en la Compañía Bieckert. En mayo de 1907 pasó a ser el responsable técnico de la Cervecería San Carlos, en la provincia de Santa Fe, donde trabajó hasta octubre de 1911.
El agua de Santa Fe
Para un cervecero, el agua define buena parte del resultado. Según contaba el propio Schneider, eligió Santa Fe por la calidad de su agua, que comparaba con la de Pilsen, la ciudad checa donde nació el estilo pilsner. A eso se sumaban el puerto, el ferrocarril y una ciudad que crecía con inmigrantes europeos acostumbrados a tomar cerveza.
El 26 de septiembre de 1911 se hizo la asamblea que dio origen a Cervecería Santa Fe, y Schneider quedó a cargo de la parte técnica como maestro cervecero. La cervecería empezó a funcionar en 1912 y él la condujo durante casi veinte años.
Una ruptura y una cervecería propia
En 1931 Cervecería Santa Fe fue vendida al grupo Bemberg, dueño de Quilmes (contamos esa historia en El rey de la cerveza). Schneider no estaba de acuerdo con la venta y se fue de la empresa. Ese mismo año, en abril, había muerto su esposa, Lilly Kunze.
Con casi 60 años decidió empezar de nuevo. El 21 de diciembre de 1931, en su casa, se constituyó la Sociedad Anónima Cervecería Schneider Santa Fe. La fábrica se construyó durante 1932 y el 23 de diciembre de 1933 despachó su primer barril. A diferencia de lo habitual, la marca llevó el apellido de su fundador.
Junto a la fábrica abrió el Recreo Schneider, una confitería con jardines al estilo de los patios cerveceros alemanes, donde la cerveza se tomaba a metros de donde se elaboraba.
El origen del liso
La tradición le atribuye a Schneider el nombre y la costumbre del liso, que se afianzó en los bares de Santa Fe en los años treinta. En esa época la cerveza tirada se servía sobre todo en jarras. Según el relato que transmitió Eduardo Revuelta, exdirector de la cervecería, Schneider pedía en los bares que le sirvieran su cerveza en un vaso de vidrio liso, sin relieves y más chico que las jarras: un «liso». Es una historia de transmisión oral: no hay un documento de la época que fije cuándo ni dónde se pidió el primer liso.
La explicación práctica es sencilla. Un vaso transparente deja ver el color y la espuma, y uno chico se termina antes de que la cerveza se caliente, algo importante en el clima del litoral. El liso santafesino es un vaso cilíndrico de unos 250 cm³, servido con cerveza tirada sin pasteurizar y con su corona de espuma.
El reconocimiento llegó décadas después. El 11 de diciembre de 2014 el Concejo Municipal declaró al liso Patrimonio Cultural Inmaterial de la ciudad de Santa Fe (Ordenanza 12.159). En 2022 otra ordenanza fijó el Día del Liso Santafesino el segundo viernes de diciembre, y en septiembre de 2026 la Ley provincial 14.479 lo declaró Patrimonio Cultural Inmaterial de toda la provincia.
La Reina de las Cervezas
En 1945 la cervecería lanzó la Cerveza Especial Schneider, que su publicidad presentó como «la Reina de las Cervezas». A fines de los años cuarenta Otto se retiró y la dirección pasó a su hijo Rodolfo.
Otto Schneider murió en Santa Fe el 30 de junio de 1950, a los 78 años. Su cervecería siguió funcionando hasta que en 1979 la compró Cervecería Santa Fe, la empresa que él había ayudado a fundar. La marca sobrevivió a la fábrica: hoy Schneider pertenece a CCU Argentina.
Lo que queda en el vaso
Santa Fe le dedicó dos bustos: uno en la entrada de Cervecería Santa Fe y otro en el cruce de Bulevar Gálvez y Güemes. Pero su legado más visible está en los bares. Pedir un liso en Santa Fe es seguir, casi un siglo después, la costumbre que se le atribuye a un cervecero que vino de Prusia buscando buena agua.
Cronología
1872
Nace en Osterode, Prusia Oriental, el 6 de abril.
1906
Llega a Buenos Aires el 13 de septiembre y entra como maestro cervecero en Bieckert.
1907
Pasa a ser responsable técnico de Cervecería San Carlos (Santa Fe).
1911
Asamblea constitutiva de Cervecería Santa Fe (26 de septiembre); Schneider es su maestro cervecero.
1912
Empieza a funcionar Cervecería Santa Fe.
1931
Se va de Cervecería Santa Fe tras su venta al grupo Bemberg y funda la S.A. Cervecería Schneider (21 de diciembre).
1933
La nueva fábrica despacha su primer barril (23 de diciembre). Abre el Recreo Schneider.
1945
Lanza la Cerveza Especial Schneider, «la Reina de las Cervezas».
1950
Muere en Santa Fe el 30 de junio, a los 78 años.
1979
Cervecería Santa Fe compra la cervecería Schneider.
2014
El Concejo Municipal declara al liso Patrimonio Cultural Inmaterial de la ciudad.
2026
La Ley provincial 14.479 lo declara Patrimonio Cultural Inmaterial de la provincia.
✦
Comentarios
¿Qué te pareció? iniciá sesión para comentar.
Iniciar sesión

