Sirviendo la pinta...
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.

Si la Westmalle Tripel inventó el estilo Tripel, la Dubbel es su contraparte oscura y el arquetipo del estilo. Los monjes de Westmalle llevan elaborándola desde 1926 con una receta que cambió muy poco en un siglo. Oscura, maltosa y con una complejidad que ninguna imitación ha podido superar.

Aroma rico a caramelo, ciruela, banana madura y especias de levadura belga. En boca es suave y redonda, con una carbonatación media que realza la complejidad. El dulzor de malta está perfectamente equilibrado por un amargor moderado. Final seco, cálido y con una nota de chocolate que persiste. La Dubbel de referencia absoluta.
La Westmalle Dubbel tiene una historia que precede a la famosa Tripel. Los monjes comenzaron a elaborarla en 1926 como una cerveza más sustanciosa para consumo propio. Con los años se convirtió en el modelo de referencia para todas las Dubbels que vinieron después: su equilibrio entre dulzor de malta, frutas oscuras y especias de levadura es el estándar del estilo según el BJCP.
Una ale belga de color cobrizo profundo, de intensidad moderada, con una complejidad de malta rica, sabores a frutos secos y un final seco.
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