Sirviendo la pinta...
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.

Una cerveza oscura de abadía, rica, profunda y profundamente reconfortante. Destaca por su color marrón otoñal y un perfil aromático complejo centrado en las maltas tostadas, el caramelo oscuro y los frutos secos confitados.

Aroma complejo y dulzón cargado de caramelo quemado, chocolate con leche, pasas de uva, ciruelas secas y un ligero toque especiado que recuerda a la nuez moscada. En boca se presenta con cuerpo medio a pleno y textura cremosa. El sabor es dominado por el dulzor de las maltas especiales y notas de frutos oscuros, equilibrado por un amargor muy bajo y un final redondo, levemente tostado y balsámico.
Nacida históricamente para ofrecer una alternativa más robusta y nutritiva durante los meses invernales en el monasterio. El uso de maltas fuertemente tostadas no solo le otorga ese color caoba tan característico, sino que emula el método antiguo donde el control del calor en el secado del grano daba como resultado cervezas marcadamente oscuras y azucaradas.
Una ale belga de color cobrizo profundo, de intensidad moderada, con una complejidad de malta rica, sabores a frutos secos y un final seco.
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