Sirviendo la pinta...
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.
Enfriando el vaso y buscando el veredicto de la comunidad.

Una lager sin filtrar al más puro estilo franconio: rústica, de espuma corta y perfil a pan recién horneado. La versión enlatada de la cerveza que históricamente se servía directo del tanque en las bodegas de Bamberg.

Color ámbar dorado con una turbidez natural evidente y una espuma más discreta y de menor retención que en una lager filtrada. En nariz aparece un carácter a pan de masa madre y levadura fresca, con un fondo herbal de lúpulo. En boca el cuerpo es medio, con una textura ligeramente más densa por las proteínas en suspensión, un amargor firme pero equilibrado y un final seco de marcado carácter maltoso-rústico.
Franconia, la región donde está Bamberg, es la cuna histórica del Kellerbier: durante siglos las lagers locales maduraban en cuevas frescas ("Keller") y se servían tal cual salían del tanque, sin filtrar ni pasteurizar. Kaiserdom mantiene viva esa tradición casi artesanal dentro de una cervecería de escala industrial, embotellando el estilo con la turbidez natural y la carga de levadura que sus vecinos franconios vienen tomando desde hace generaciones.
Una cerveza alemana antigua, artesanal, sin filtrar y sin pasteurizar, acondicionada de forma natural. Puede variar en color, pero mantiene un perfil de malta rico y presencia de levadura.
Ver ficha completa, historia y mitos →"Una cerveza con más cuerpo que las lagers"