Heineken 0.0 se sube a la ola del running: la marca redobla su apuesta a un mercado que no para de crecer
Con más de 30.000 corredores en los 21K de Buenos Aires, la carrera volvió a confirmar algo que en el mundo cervecero ya no sorprende a nadie: el running se convirtió en uno de los territorios de marketing más codiciados del momento, y las cero alcohol están ahí para quedarse.
Heineken 0.0 —parte del portafolio de CCU Argentina— tuvo presencia en el evento junto a varios clubes de running aliados, con activaciones a lo largo del circuito y en el infaltable encuentro post carrera, donde la marca apostó fuerte a la foto de la recuperación y el brindis simbólico al llegar a la meta.
La jugada no es nueva ni improvisada. Desde hace años, las marcas de cerveza sin alcohol vienen construyendo un vínculo cada vez más explícito con el running: un deporte que mueve multitudes, genera contenido orgánico en redes y —a diferencia de otras disciplinas— tiene una asociación natural con el "después del esfuerzo" que las 0.0 saben capitalizar mejor que nadie.
Desde la compañía, el discurso apunta al terreno de la comunidad más que al del producto. Alessandro Manunta, Country Manager de Heineken Argentina, lo resumió así: para la marca, el running ya no es solo una disciplina deportiva sino un espacio de encuentro que encaja con la propuesta de Heineken 0.0 de estar presente en esos momentos compartidos.
Un poco de contexto: por qué el running es el nuevo campo de batalla de las 0.0
Vale la pena mirar esto con algo de perspectiva. El segmento sin alcohol viene creciendo a tasas de dos dígitos en varios mercados y el running —con su narrativa de bienestar, comunidad y estilo de vida saludable— es terreno fértil para posicionar una cerveza que no compite en emborrachar sino en acompañar. No es casualidad que gran parte de las marcas globales (Heineken 0.0, pero también otras) elijan carreras masivas como los 21K en lugar de festivales de cerveza tradicionales para mostrarse.
Sobre Heineken Argentina y CCU
Heineken se lanzó en el país en 1986 y desde 2003 se elabora y comercializa bajo licencia de CCU Argentina, resultado de un joint venture con la Compañía Cervecerías Unidas (CCU), el mayor grupo cervecero de Chile. CCU Argentina es hoy la segunda cervecera del mercado local y también un jugador fuerte en sidras, aguas saborizadas, vinos y destilados, con marcas como Schneider, Imperial, Palermo, Norte, Santa Fe y Kunstmann, entre otras.